9 SIN MUSICA NO EXISTE ARCOIRIS

© Manuel Peñafiel, Fotógrafo, Escritor y Documentalista Mexicano.

12/13/20258 min read

La mujer agonizaba en solitario parto, su rostro dolorosamente contraído semejaba amarga escena del teatro Kabuki, pero aquello lejos estaba de ser una representación escénica; tratábase de la interminable tragedia humana, real, sin maquillaje, ni azucarado epílogo.

El agudo llanto del nuevo ser, le anunció a la madre que el sufrimiento concluido estaba, había dado a luz a frágil niña de futuro incierto, sin embargo, las contracciones perduraron, y sorprendida se dio cuenta de que otra bebé emergía de sus entrañas.

Afuera de la humilde choza la escarcha descendía pronosticando lágrimas, era el crudo invierno nipón cortando a las montañas con navajas níveas cegadoramente blancas. Aquella mujer vivía sola en escarpada ladera, era viuda, su esposo había perecido entre las rivalidades de los amos feudales Shogun, el bravo Samurai partió al campo de batalla ignorando lo que sería su duplicada paternidad, sin embargo, presintiendo su deceso legó a su esposa un antiguo libro de sortilegios hallado décadas atrás en misteriosa gruta incrustada en gélida cordillera.

1 Diosa japonesa Amateratsu 1987 ©Manuel Peñafiel

2 La diosa japonesa Amateratsu en su caverna, 1987 ©Manuel Peñafiel

Los días transcurrieron tediosamente monótonos, las espesas nevadas impedían que los caminantes transitaran por los empinados senderos, no había posibilidad de pedir ayuda, la famélica mujer amamantaba a sus crías, pero imposibilitada estaba de nutrirse a sí misma, su raquítica alacena no albergaba más que húmedo arroz, residuos de té verde ryokucha, y ratones que hurtaban la escasa provisión, la existencia se le escapaba paulatinamente, a pesar del delirio su preocupación por las bebés era más punzante que el hambre mordiendo sus intestinos, le angustiaba fallecer dejando en la orfandad a las indefensas criaturas.

Cierta noche en que el viento arañaba las paredes de su casa, decidió hojear aquel arcaico volumen de Kojiki con el registro de remotos sucesos que su difunto esposo había dejado como única y singular herencia, la debilitada mujer hizo acopio de su escasa fuerza para incorporarse del tatami de paja entretejida sobre el cual se hallaba recostada, necesitaba ocupar su mente en la lectura. El aceite de ballena para sus lámparas agotado estaba hacía ya, aprovechando el resplandor lunar filtrado al través de la ventana, trató de descifrar aquellos ideogramas pincelados por un artista de la caligrafía tradicional. Los intrincados caracteres narraban que en un principio, las tinieblas ahogaban todo intento luminoso en el planeta Tierra; Amateratsu, la gloriosa diosa que brilla en el cielo, aún no instalaba su trono en las alturas siderales, ella pernoctaba en una caverna, el Mundo era frío, inhóspito, repelente al júbilo. Aquella deidad quiso ocupar su ocio en algo útil, así que con la madera ligera y suave del árbol kiri, decidió confeccionar una caja de resonancia rectangular con dos aberturas en la parte posterior, ensamblándola de tal manera que recordase el cuerpo de un dragón Ryu, asimilando sus partes a la cabeza, el cuerno, las patas y las alas de la invencible bestia legendaria. Amateratsu, deshilando una manga de su finísimo kimono empleó la seda para engarzar las cuerdas, contándolas de esta manera: Ichi, ni, san, shi, go, roku, shichi, hachi, kyu, jyu, jyu ichi, jyu ni, jyu san; y cuando hubo llegado al número trece, intuyó que su creación tendría las cuerdas suficientes para recrear con precisa resonancia y disonancia los sonidos de la Naturaleza. La diva satisfecha con su trabajo decidió llamar Koto a su instrumento musical, pero algo le hacía falta, mirando a su alrededor vislumbró a un hada Yousei a la que pidió le ayudase a finalizar la tarea emprendida.

¿ Cómo te llamas ?, preguntóle Amateratsu.

Yo me llamo Kuti.

3 La diosa japonesa Amateratsu en su gruta, 1987 ©Manuel Peñafiel

¿ Y cuál es la esencia que conforma tu nombre ?, quiso averiguar la diosa.

Mi nombre significa “ La que trae Paz ”, repuso tímidamente aquella talentosa criatura.

No hay duda de eso, sentenció la divinidad, basta mirarte para asegurar que tu personalidad es y será cúmulo de cualidades que pulirás cual gemas durante el transcurso de tu vida.

Después de escuchar su vaticinado destino, bastó una sonrisa de la encantadora Kuti para que las cuerdas de la sutil arpa oriental creada por Amateratsu, finalmente quedaran afinadas.

Antes de despedirse, la deidad agradeció a Kuti su valiosa aportación, ofreciéndole que si alguna vez necesitaba ayuda, no dudara en pedírsela. Enseguida, Amateratsu templó su Koto improvisando piezas instrumentales a las que llamó Danmono, otras veces entonaba cánticos Kumiuta, recitando armónicamente poemas japoneses, aquellas hermosas composiciones viajaron transportadas sobre los dragones del viento sagrado Kamikaze hasta los oídos de la diosa de la felicidad y la danza,

llamada Ame – no – Uzume; quien entusiasmada con los rítmicos acordes desplegó su abanico y comenzó a bailar, emergiendo de su garganta espontáneas arias. Amateratsu decidió abandonar su secreto albergue pétreo para así mejor escuchar a la deidad Ame – no Uzume, y en ése mismo instante en que la diosa Amateratsu asomó su rostro al exterior de su cueva, el fulgor regocijó al mundo, el sol apareció en el firmamento calentando la fértil tierra de donde emergió la vegetación florida, y los árboles crecieron robustos de troncos dando albergue a los nidos de las aves, el mar se tornó inquieto enriqueciéndose de peces, los rugidos de los animales hicieron preámbulo a la aparición de los seres humanos, quienes siendo capaces ya de mirar por donde caminaban, poblaron las Islas del Sol Naciente.

4 La diosa Amateratsu de 4 Las Islas del Sol Naciente 1985 ©Manuel Peñafiel

Al terminar de leer esta lejana memoria manifestando que la música también es luz, la debilidad forzó a la desvalida viuda a cerrar sus ojos, certera estaba de que su existencia se agotaría en cualquier momento, aún así, reunió el suficiente vigor para rogar con viva voz a las deidades Kami que se hicieran cargo de sus diminutas hijas, apenas le alcanzó su escasa vida para completar dicho conjuro, luego su fatigado corazón se negó a palpitar, su cuerpo mudo yació silencioso. Las recién nacidas lloraron inútilmente implorando los pechos maternales con que mitigar su apetito, pero su vacía madre ya no fue capaz de alimentarlas, las horas transcurrieron, sus secas gargantitas cesaron de gemir, las pequeñas desfallecían por la inanición, sin embargo cuando los Shinigami Dioses de la Muerte estaban a punto de raptar aquellas niñas, quiso la buena Fortuna que Koti pasara por ahí, tras escuchar los débiles lamentos, la bondadosa hada entró a la morada donde las niñitas aún sufrían, compadecida por su obscuro porvenir; Koti valientemente decidió protegerlas desafiando a los Shinigami Guardianes del Portal del Inframundo, los enardecidos seres intentaron desgarrarla con sus afiladas uñas, uno de ellos intentó mutilar su espontaneidad, otro lanzó un puñal de dudas dirigido a su mente, el más perverso intentó estrangular su dicha, pero Kuti no se doblegó ahuyentando a los asaltantes de su Paz Interna con la Fuerza de su Voluntad; y al ver a las bebés en peligro de morir ante la fría amenaza de la profundidad mortuoria, inmediatamente las arropó entre los pliegues de su kimono, y protegidas ya en su regazo, emprendió apresurado vuelo hasta atravesar El Torii Gran Arco de la Purificación para entrevistarse con

Amateratsu, instalada ya en su templo celestial en donde la diosa atendió su petición de permitir que las niñas continuaran viviendo nutridas por la música, y que los acordes fuesen las vitales proteínas que fortaleciesen las partituras de su pentagrama existencial.

Las infantas crecieron alcanzando la edad adulta, suplicaron a la diosa Amateratsu, les permitiese descender a La Tierra para enseñar a sus semejantes lo aprendido, ya que compartir conocimiento es obsequiar alimento para fortificar la personalidad de otros. La deidad Amateratsu al principio se comportó renuente, pero la generosa Kuti la convenció de otorgarles dones a sus discípulas, además de su independencia.

5 Diosa japonesa Amateratsu, 1985 ©Manuel Peñafiel

Sin embargo, antes de partir, las protegidas de Kuti le hicieron notar a su benefactora que para vivir en el Mundo necesitarían llamarse de alguna manera, así que a una de ellas, la refulgente hada púsole por nombre Sakura, que significa “ Cerezo en Flor ”, y a la otra decidió llamarla Himari “ Girasol ”.

Al confrontar la despedida, la tristeza inundó el momento, pero rápidamente Kutii remedió la situación obsequiándoles a las viajeras un valioso bagaje de instrumentos musicales, compuesto por un Wagon pequeño Koto de seis cuerdas, un Shamisen de cuatro, además de un laúd Biwa hecho con el caparazón de una tortuga.

De esta manera Sakura y Himari se convirtieron en maestras Sensei sembradoras de melodías. Gracias a su incansable empeño, sus discípulos seres humanos fueron capaces de producir el sonido más hermoso que existe llamado música…..por supuesto jamás superado por la risa de la dulce Kuti, cuya tesitura hace repicar los cristales del rocío cada mañana.

日本の古き伝説

マヌエル・ペニャフィエル作 甲佐瑞穂訳

昔々、厳しい冬の日本の山中に、孤独な女性が住んでいた。彼女は、戦争で夫を失った悲しみを抱え、出産の苦痛に苛まれていた。その表情は痛みに引きつり、まるで歌舞伎の悲劇的な一幕を思わせるが、それは演技ではなく、化粧も甘い結末もない、彼女が直面している厳しい現実であった。新しい命が誕生し、赤ん坊の泣き声が山々に響き渡ると、母の苦しみは一瞬の静寂を迎える。彼女は未来が不確かな儚い女の子を産み落とした。しかし、その喜びもつかの間、陣痛は再び襲い、驚くべきことに、もう一人の赤ちゃんが彼女の内から生まれようとしているのに気づく。

小屋の外では霜が降り、冬の寒さが彼女を包み込んでいった。厳しい日本の冬が、まるで眩い白いナイフのように山々を切り裂いていた。彼女は険しい斜面に一人、未亡人として暮らしていた。亡き夫はまだ二人の父親になることを知らぬまま。彼は戦場に赴き将軍と主君たちの対立の中で命を落とした。しかし、彼は自らの死の気配を感じ取り、冷たい山脈に埋もれた神秘的な洞窟で見つけた古い書物を、妻に遺していた。

6 La diosa Amateratsu, 1985 ©Manuel Peñafiel

日々は無情に過ぎ去り、厚い雪が旅人たちの森の小道を遮っていた。助けを求めることなど、もはや夢のまた夢である。衰弱した彼女は、赤ん坊たちに母乳を与えながら、自身の栄養をまったく確保できずにいた。痩せ細った食料庫には湿ったご飯と緑茶の残り、そしてわずかな食料を盗むネズミしかいなかった。彼女の存在は徐々に薄れるが、腸を噛み締める飢えよりも、無力な子供たちを孤児にしてしまうという恐れが、彼女の心に深くつきまとっていた。

ある晩、風が家の壁を引っかく音がする中、彼女は疲れ果てて編み込まれた藁の畳の上に横たわっていた。そんな時、亡き夫が遺した古い書物が目に入った。衰弱した体を起こし、手に取ると、それは『古事記』の巻物だった。ランプ用のクジラ油は尽き、窓から差し込む月明かりを頼りに、彼女は伝統的な書道家によって描かれた漢字を解読し始めた。

物語を読み進めるごとに、神々の物語が語られていった。天照大神、空に輝く光の女神は、まだ高空にその玉座を設けておらず、寒く不毛な洞窟の中に住んでいた。彼女の心にも、喜びを拒むような重苦しい空気が漂っていた。

天照大神は、暇を有意義に使おうと決意し、軽やかで柔らかな桐の木で楽器を作り始めた。彼女は龍の姿を思わせる形に組み立て、そこに細い糸を編み込んでいく。頭や角、足、そして不屈の伝説の獣の翼を形作る。さらに、彼女は非常に細い着物の袖を解き、その絹を使って弦を編むことにした。指先で弦を数えながら、一、二、三、四、五、六、七、八、九、十、十一、十二、十三と続けた。

十三に達したとき、彼女は自らの創造物が自然の音を、正確な共鳴と不協和音で再現するのに十分な弦を持つことを直感した。

De izquierda a derecha:

6 La diosa Amateratsu, 1985 ©Manuel Peñafiel

7 La diosa Amateratsu, 1985 ©Manuel Peñafiel

8 La diosa japonesa Amateratsu, 1985 ©Manuel Peñafiel

9 La diosa japonesa Amateratsu, 1985 ©Manuel Peñafiel

10 La diosa Amateratsu, 1985 ©Manuel Peñafiel

11 La diosa japonesa Ame - no - Uzume, 1985 ©Manuel Peñafiel

12 La diosa japonesa Ame - no Uzume cubriéndose con abanico, 1985 ©Manuel Peñafiel

13 La diosa japonesa Ame - no - Uzume, 1985 ©Manuel Peñafiel

天照大神はその楽器を「琴」と名付けようとしたが、何かが足りないことに気づいた。そんな時、精霊が現れた。彼女は精霊に琴を完成させる手助けを求めることに決めた。精霊の力を借りることで、天照大神は自らの創造物に新たな命を吹き込もうとした。

「そなたの名はなんという?」と天照大神は尋ねた。

「私はコリキといいます」と妖精は答えた。

「それはどんな意味だ?」と女神は知りたがった。

「私の名前は『控えめな宝物』という意味です」と、その才能ある生き物は恥ずかしそうに返答した。

「それは疑いの余地がない」と神は宣言した。「そなたを見れば、そなたの性格は生涯を通じて磨かれる宝石のような特性の集まりであると確信できる。」

その言葉を受けて、コリキの顔に笑顔が広がった。天照大神によって創り出された繊細な東洋の竪琴の弦は、ついに調律された。別れの前に、女神はコリキにその貴重な貢献に感謝し、もし助けが必要なときは遠慮なく頼んでほしいと申し出た。

そして、天照大神は琴を調律し、その音色が美しく響き渡った。即興で「弾物」と呼ばれる楽曲を作り、時には「組歌」を歌い、日本の詩を調和よく詠み上げた。その美しい作品は、聖なる風の龍「神風」に乗って幸運と舞踏の女神、アメノウズメの耳に届いた。アメノウズメはリズミカルな和音に興奮し、扇を広げて踊り始め、自然にアリアが喉から湧き出た。

天照大神はその秘密の石の隠れ家を出て、彼女たちの音楽をよりよく聞こうとした。そして、女神が洞窟の外に顔を出した瞬間、世界は輝き、太陽が空に現れ、豊かな大地が温まり、花が咲く植生が育ち、木々は太い幹を持ち、鳥の巣を宿した。海はざわめき、魚で満ち、動物たちの吠え声が人間の出現の前触れとなり、彼らはもう歩きながら周囲を見ることができるようになり、日の出の島々に住み着いた。

その遠い記憶を読み終え、「音楽もまた光である」と思い巡らせると、弱さがその無力な未亡人に目を閉じさせた。彼女は自分の命がいつ尽きるか確信していたが、それでも小さな娘たちのために神々に助けを求める力を振り絞った。彼女は、二人の娘たちが音楽の力で生き延びることを願ったのだ。彼女のわずかな命は、ただ願うことしかできなかった。

その後、疲れた心臓は鼓動を止め、無言の身体は静かに横たわった。生まれたばかりの赤ちゃんたちは、空腹を癒そうと母乳を求めて無駄に泣き続けたが、空っ

っぽの母は彼女たちをもはや養うことができなかった。時間が経つにつれ、乾いた小さな喉は次第に泣きやみ、幼い子供たちは飢えによって弱り果てていった。死の神々がその子供たちをさらおうとしていたとき、幸運にも妖精コリキが通りかかった。彼女はかすかな泣き声を聞き、慈悲深い妖精は、まだ苦しむ子供たちのもとへと足を踏み入れた。

コリキは彼女たちの暗い未来を哀れみ、勇敢に彼女たちを守ることを決意した。冥界の門の守護者である死神たちに立ち向かう覚悟を固め、彼女は深い息を吐いた。激しい神々が鋭い爪で彼女を引き裂こうとする中、一人は彼女の自発性を切り刻もうとし、別の者は心に疑念の短剣を投げかけ、最も邪悪な者は彼女の幸せを絞めつけようとしていた。しかし、コリキは屈することなく、内なる平和を守るために意志の力で襲撃者たちを追い払った。

冷たい死の深淵の脅威の前で、赤ちゃんたちが死にかけているのを目にしたとき、彼女は急いで自らの着物の裾で彼女たちを包み込んだ。そして、膝の上で守られた状態で、浄化の大鳥居を通り抜け、天照大神の神殿にたどり着いた。

そこで、コリキは女神に、赤ちゃんたちが音楽に養われて生き続けることを許可してほしいと願い出た。天照大神は彼女の願いを受け入れ、音楽の和音が彼女たちの存在の五線譜を強化するための重要なタンパク質となることを約束した。

幼い姫たちは成長し、大人になると、彼女たちの同類に学んだことを教えるために地上に降りる許可を女神天照大神に請うた。知識を共有することは、他者の人格を強化するための栄養に他ならないからだ。女神は最初は渋っていたが、寛大なコリキが彼女を説得し、弟子たちに独立の特権とともに贈り物を与えることを許可した。

しかし出発前に、コリキの保護を受けていた彼女たちは、地上で生きるためには何か名前が必要だと指摘した。そこで、一人には「美しい少女」という意味の美子(よしこ)という名前を付け、もう一人には「祝福された幸せな少女」という意味の恵子(けいこ)と名付けた。

別れの時、悲しみがその場を包み込んだが、コリキは彼女たちの旅立ちを祝福し、貴重な楽器を贈った。それは、六本の弦を持つ小さな琴、四本の弦の三味線、亀の甲羅で作られた琵琶だった。こうして美子と恵子は、メロディーを播く師匠となった。彼女たちの尽きない努力のおかげで、弟子たちは「音楽」と呼ばれる、最も美しい音を生み出すことができた。もちろん、甘いコリキの笑い声が響く中、その音域は毎朝露の結晶を響かせていた。

14 La diosa japonesa Ame - no - Uzume, 1985 ©Manuel Peñafiel

15 La diosa japones Ame - no - Uzume, 1985 ©Manuel Peñafiel

16 La diosa japones Ame - no - Uzume, 1985 ©Manuel Peñafiel

De izquierda a derecha:

17 La diosa japonesa Ame - no - Uzume,1985 ©Manuel Peñafiel

18 La diosa japones Ame - no - Uzume cubriéndose con su abanico ,1985 ©Manuel Peñafiel

19 La diosa japones Ame - no ©Manuel Peñafiel 1985

20 Ánima Arte Digital, 1996 ©Manuel Peñafiel

21 La diosa japonesa Ameratsu bajo un Torii, 1996 ©Manuel Peñafiel

22 Sirena Aérea, 1996 Arte Digital ©Manuel Peñafiel

23 Santuario Tosho - gu, Nikko, Japón, 1985 ©Manuel Peñafiel

24 Santuario Yasukuni, Tokio, Japón, 1985 ©Manuel Peñafiel.jpg

©Manuel Peñafiel - Fotógrafo, Escritor y Documentalista Mexicano.

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